
Domingos 11 am Plazuela Beatriz Holguín.... Viernes 11 am Capilla " El Redentor Vive "....
La Memoria litúrgica de Nuestra Señora del Carmen fue instituida para conmemorar la aparición de la Virgen, el 16 de julio de 1251, a San Simón Stock.
En el Primer Libro de los Reyes se cuenta que el profeta Elías se reunió en el monte Carmelo con algunos hombres para defender la pureza de la fe de su pueblo, y ganó un desafío contra los sacerdotes del ídolo Baal. Además, según la tradición, la Sagrada Familia se detuvo en este monte a su regreso de Egipto.
Inspirándose en Elías, se establecieron en el monte Carmelo grupos de monjes que seguían la regla de San Basilio; se encuentran testimonios de ello en el Siglo XI, cuando los cruzados llegaron al lugar. Hacia 1154, el noble francés Berthold, que había llegado a Palestina con su primo Aimerius de Limoges, patriarca de Antioquía, se retiró al monte Carmelo, y decidió reunir a los ermitaños para que hicieran vida cenobítica. Los religiosos construyeron una pequeña iglesia en medio de sus celdas, dedicándola a la Virgen María, y tomaron el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo. La orden del Carmelo adquirió así sus dos rasgos distintivos: la referencia a Elías y el vínculo con María Santísima.
La Memoria litúrgica de Nuestra Señora del Carmen fue instituida para conmemorar la aparición de la Virgen, el 16 de julio de 1251, a San Simón Stock.
En el Primer Libro de los Reyes se cuenta que el profeta Elías se reunió en el monte Carmelo con algunos hombres para defender la pureza de la fe de su pueblo, y ganó un desafío contra los sacerdotes del ídolo Baal. Además, según la tradición, la Sagrada Familia se detuvo en este monte a su regreso de Egipto.
Inspirándose en Elías, se establecieron en el monte Carmelo grupos de monjes que seguían la regla de San Basilio; se encuentran testimonios de ello en el Siglo XI, cuando los cruzados llegaron al lugar. Hacia 1154, el noble francés Berthold, que había llegado a Palestina con su primo Aimerius de Limoges, patriarca de Antioquía, se retiró al monte Carmelo, y decidió reunir a los ermitaños para que hicieran vida cenobítica. Los religiosos construyeron una pequeña iglesia en medio de sus celdas, dedicándola a la Virgen María, y tomaron el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo. La orden del Carmelo adquirió así sus dos rasgos distintivos: la referencia a Elías y el vínculo con María Santísima.
La nota clave musical de este Planeta es armonizada con el canto de los ángeles: «Gloria a Dios en las alturas y, en la Tierra, paz y buena voluntad hacia los hombres». Es la armoniosa y rítmica enunciación de esta palabra planetaria, resonando, una y otra vez, por toda la Tierra, lo que produce el milagro de la Noche Santa .Las inmensas fuerzas celestiales que actúan entre el cielo y la Tierra en esta bendita época, resuenan con una belleza insuperable. Un suave eco de esta celestial armonía, captada por Franz Schubert, fue transcrita para los oídos humanos en los exquisitos compases de su Ave María. Esta composición, en cierto sentido, puede considerarse como la nota-clave musical de la estación navideña. Su música acarrea un tremendo poder espiritual, particularmente durante esta época del año en que parece como si devolviese el eco de los ritmos celestiales de los espacios cósmicos.